Hoy no es un buen día

Sé que a muchos de los que entráis aquí habitualmente esto os interesará bastante poco, pero tenía que contarlo:

Hoy hemos tenido que dormir a mi perro. Este verano se le diagnosticó un tumor y le hemos estado tratando con quimioterapia desde entonces. Hace un par de semanas acabó el tratamiento. Parecía que todo iba bien, pero el lunes dejo de comer y el miércoles de beber… Hoy hemos tenido que tomar una de las decisiones más difíciles que recuerdo, el único consuelo que nos queda es que hemos acabado con su agonía.

Solo espero que haya un cielo para los perros, pues si lo hay él se ha ganado su sitio en el.

Fantasías

Siempre esperas conocer (si no has encontrado ya) a esa persona que te complemente en todos los aspectos de la vida, que tenga los mismos gustos que tú, tus mismas aficiones, tus mismas fantasías. A veces, cuando me voy a la cama me pongo a pensar en ello, como sería mi hombre perfecto, que me gustaría hacer con él o que me hiciera.

Suele ser un hombre algo mayor que yo, tampoco mucho, cuatro o cinco años. Ingeniero o similar, al que le guste la tecnología. Por otro lado, también tiene que tener cierto instinto protector hacía mi, que me cuide, me mime, se preocupe por mi. En mis sueños me enamoraría de él cuando me salvara de algún problema: me defendiera ante unos ladrones, me levantara de una caída, me prestara su abrigo cuando tengo frío… También tendría que tener una personalidad dominante, que no se dejara avasallar por mi cabezonería. Formada esta imagen inicial de mi hombre perfecto, habría que profundizar en elementos que no se pueden saber a primera vista y que solo el tiempo puede ir descubriendo. Estos son sobretodo los aspectos sexuales, las fantasías o la manera de disfrutar del sexo que pueda tener. Cada encuentro sexual debería ser distinto, con un punto de sorpresa, sin saber a ciencia cierta lo que te vas a encontrar cada vez que os acostáis.

La primera vez debería ser bonita, tradicional: desnudarse poco a poco, disfrutar del cuerpo del otro con caricias y besos, todo pausado, lento, deleitándose en el placer que se esta dando y recibiendo. Sin ninguna innovación, solo el acto en si, sin juegos ni situaciones imaginarías, el amarse por amarse, el demostrar que estas dispuesta a pertenecerle. Después de esa primera vez, ir poco a poco introduciendo nuevas situaciones en las relaciones, adoptar papeles, usar juguetes, explorar nuevas formas de potenciar el placer al fin y al cabo.

Una noche sorprenderle con un nuevo conjunto de ropa interior que deje poco a la imaginación, enfundada con unas medias de rejilla negras y unos altísimos zapatos de tacón. O esperarle desnuda y abalanzarte sobre él en cuanto llegue a casa. O estimularle la próstata mientras le realizas sexo oral. Él por su parte un día adoptará el papel de maestro enfadado, de jefe estresado o de violador en potencia. Un día te pondrá sobre sus rodillas sin mediar palabra y comenzará a azotarte recordándote lo mala que has sido, otro día llegará cansado del trabajo y sólo querrá que le satisfagas con la promesa de que otro día te devolverá el placer que reciba, al día siguiente te agarrará cuando menos te lo esperes y te follará salvajemente sin que puedas hacer nada para impedirlo.

Otro de los hitos en una relación, es la primera vez que te lo haga por detrás. Para mi es más importante que la primera vez en general, demuestras una pertenencia plena hacía él y por tanto debería ser especial. Las situaciones podrían ser muchas, desde un castigo por haberte portado mal, el pago de una deuda o simplemente hacerlo sin florituras de por medio. Pero que demuestre cuidado, que no la meta sin más, que vaya poco a poco, te dilate con sus dedos o con algún juguete para tal efecto. Que adopte el papel de médico que te tiene que explorar, que con cuidado te meta un termómetro por el culito, para luego dar paso a sus dedos, estos que los sustituya con un consolador que permanecerá en tu interior mientras sus dedos se abren camino por tu coño. Así, infinidad de situaciones que lo hagan diferente, especial.

Cosas extrañas

Este último mes me han pasado unas cuantas cosas curiosas cuanto menos.

Por un lado, el día de mi cumpleaños, como todos los años, recibí un email de felicitación de una antigua pareja que tuve. Normalmente no suelo contestarle, pero esta vez por una simple cuestión de cortesía lo hice dándole las gracias. Dos meses después de eso, recibo un nuevo email suyo en el que me cuenta un poco por encima su vida y aprovecha para contarme que se ha casado y acaba de ser padre. También me dice que le gustaría que quedáramos un día y nos contáramos que tal nos ha ido durante estos años, diciéndome entre medias que le ha costado mucho tomar la decisión de volver a escribirme después de tanto tiempo sin mantener el contacto porque quería proteger su corazón.

Por otro lado, días después de recibir el email de este chico, recibí otro de otra persona, Javier. A Javier le conocí hace ya más de 10 años, durante un tiempo al principio estuvimos tonteando pero la cosa no pasó de ahí. Años después volvimos a tener un acercamiento pero también quedo en nada al volver yo con mi novio de esos momentos. Hace ya más de un año, cuando dejé definitivamente a mi ex, volvimos a encontrarnos, siendo él de hecho la primera persona que vino para estar conmigo esos primeros días. Una cosa llevó a otra y al final acabamos acostandonos. Después de eso todo volvió a estropearse, él solo hablaba de sexo y consiguió hartarme, por lo que desaparecí de su vida. En este email que me mandó, me decía que me echaba de menos y que no sabía la razón por la que había desaparecido así de su vida. Le contesté explicando las razones que me habían hecho tomar esa decisión y después de sus disculpas comenzamos a tener algo de contacto de nuevo.

Y por último, Hoch, del que ya hablé anteriormente, va a ser padre. Esto no es algo que me pase a mi directamente ni que me afecte en lo más mínimo. Pero no por ello deja de ser sorprendente. Nunca entenderé como alguien en 5 meses como máximo con una persona, puede estar esperando un hijo y ser feliz por ello. Tal vez yo sea demasiado radical para esas cosas, pero si en 5 meses apenas te da tiempo de conocer a alguien bien, ¿cómo vas a vivir con esa persona y tener un hijo con ella?

Más de un año

Hace mas de un año que deje a mi pareja, después de casi 5 años. Durante todo este tiempo he intentado huir en lo posible de los compromisos, no quiero enamorarme para que no me puedan hacer daño.

Como he dicho antes, lo he intentado, aunque no he sido capaz de conseguirlo. En estos meses he estado con varias personas, Javi, el catalán, el mulato, El santo, Hotch y el de la Mora. Por los tres primeros no sentí nada, solo estaban en el lugar preciso, en el momento preciso; con el catalán fue con el único con el que se alargó la cosa en el tiempo, pero más por conveniencia que por otra cosa. De El santo me enamoré, ha sido el único capaz de hacerme daño. Hotch solo fue un intento de olvidar a El santo. Y al de la Mora aún no sé cómo catalogarle.

Pensándolo fríamente no siento nada por él, como con los tres primeros, estaba en el lugar preciso en el momento preciso. Pero por otro lado me siento extraordinariamente bien cuando estoy con él. El fin de semana pasado me sentí muy feliz a su lado, me gustaba estar en sus brazos, sin hacer nada en todo el día, ver la tele, comer, jugar con el gato, follar, besarnos y sobretodo sentir sus caricias sobre mi piel. Este último punto es el más extraño viniendo de mi, nunca me ha gustado el contacto físico, me suele agobiar que me estén tocando en todo momento y sin embargo, me gusta que el de la Mora lo haga y yo también siento necesidad de hacerlo, de acariciarle el brazo mientras tomamos algo, de entrelazar nuestras manos cuando caminamos, de abrazarle sin motivo aparente. Luego esta otro tema también raro viniendo de mi… tengo una capacidad aplastante para agobiarme ante el más mínimo motivo, las llamadas, los mensajes sin razón, nunca me han gustado, hablar por hablar lo odio y sin embargo me gusta que el me llame y me escriba sin motivo, me hace sonreír recibir cualquier tontería de su parte, aunque solo sea una carita a través del msn, un cómo estás. Y no me agobia que él lo haga, me gusta y lo echo en falta cuando no lo hace. No sé si soy yo la que esta cambiando o si por el contrario es él quien esta haciendo que cambie.

No es justo

Puedo decir que, aunque no hace mucho tiempo que le conozco, estoy con alguien que me aporta cariño, seguridad, buen sexo, se molesta por agradarme, todos los días quiere saber de mi… No sé que nos deparará el futuro, tal vez sea el hombre de mi vida o tal vez todo esto se quede sólo en un par de polvos,  realmente a día de hoy no es algo que me preocupe especialmente.

Lo que si me preocupa es que aún estando en estado de enamoramiento o como se quiera llamar no dejo de pensar en El santo. Intentado ver las cosas de una manera objetiva, lo más objetiva posible tratadose de mi misma, el de la mora ha hecho más cosas por mi en estos 10 días que El santo en 6 meses, no ha habido día que no me haya hecho saber de él, este fin de semana cuando estaba en un festival de música me ha escrito todos los días, cuando El santo se iba a una cosa de esas desaparecía de la faz de la tierra. Sé que las comparaciones son odiosas, pero no puedo evitar hacerlo… Con el de la mora si siento que tiene cierto interes en mi más allá de metermela pero tampoco sé hasta que punto… Con él tengo la tranquilidad de que cuando me dice que este finde nos vemos nos vamos a ver, con El santo era siempre una incertidumbre.

No es justo que por pensar en El santo pueda estropear esto que esta empezando…

Diferencias

Después de dormir con él por primera vez no he podido evitar comparar lo que he sentido al hacerlo con uno y con el otro. Realmente hay unas cuantas diferencias:

Con El santo:

1 – Cuando dormíamos lo hacíamos separados, no me abrazaba para dormir. Si lo hacía en los momentos previos a quedarnos dormidos, veíamos la tele abrazados hasta que empezaba a quedarme dormida y entonces yo me desplazaba hacía mi lado de la cama y él al suyo.

2 – Cuando nos despertabamos teníamos dos opciones, o follabamos de nuevo o nos levantabamos como si nada, ni besitos ni hostias.

Con el de la mora:

1 – Me abraza antes, durante y después de dormir. Y da igual que haga calor, que estemos sudados o que necesite respirar, da igual… él me abraza.

2 – Cuando nos despertamos me sigue abrazando, de hecho, follamos abrazados, de una manera y otra acabo siempre rodeada por sus brazos.

Yo siempre he sido de las que he pensando que lo de las mariconadas las justas, soy igual de feliz tanto si me están dando constantemente mimos como si me los dan de vez en cuando. El problema viene cuando me acostumbro, me explico, cuando El santo me tenía dos horas abrazada antes de dormir yo estaba ahí tan agustito entre sus brazos, pero luego cuando se separaba me quedaba como diciendo “eh!! que quiero más”, sin embargo cuando no me abrazaba no pasaba nada, no necesitaba que lo hiciera. Sin embargo con el otro, el de la mora, al estar siempre siempre abrazandome llega a agobiar, no es que no me guste que lo haga, pero hay veces que necesito estar sin brazos rodeandome.

Supongo que también influye lo que siento por uno y por el otro, de El santo me llegué a enamorar (tanto me ha costado reconocerlo que parece que ahora lo proclamo a los cuatro vientos), sin embargo por el de la mora no siento eso, tal vez también porque hace dos semanas que le conozco.

Todo es un lío…

La mancha de una mora…

… con otra verde se quita.

Este viernes pasado quedé con un amigo, cuando me estaba preparando en casa para salir no lo hice con ninguna pretensión más allá de tomar unas copas y echar unas risas. Y realmente así fue como comenzó la noche, copa va, copa viene, salimos a fumar un cigarrito, otra copa, otro cigarrito, cambiamos de garito, otra copa… Y así hasta bien entrada la noche. Pero en el último sitio la música estaba muy alta, así que para hablar teníamos que acercarnos mucho y claro, por aquello de no perder el equilibrio teníamos que agarrarnos, su mano en mi cintura y la mia rodeándole el cuello, hablándonos al oído… Y en esas estábamos cuando no debió de calcular bien las distancias y me besó.

Al rato se nos acabó la copa y decidimos seguir la “fiesta” en otro lugar, así que cogimos un taxi y nos fuimos directos a su casa. La entrada fue de película, besandonos sin parar, chocandonos con las paredes hasta llegar a su dormitorio donde no tardamos en desnudarnos ni 5 segundos. Según cayeron mis braguitas se abalanzó sobre mi para hacerme jadear con su lengua, mis piernas sobre sus hombros bien separadas, para permitirle llegar sin problemas a mi coño cada vez más humedecido. Sus dedos se fueron abriendo camino a la vez, primero uno, para luego dar paso a dos y a tres, su lengua me hacía gemir más y más, mientras yo agarraba su cabeza empujándole aún más hacía mi. Estando así me corrí en su boca, agarrándole aún más fuerte de la cabeza y alzando las caderas. Después de eso se incorporó sobre mi, comenzó a besarme en la boca, intercambiandonos nuestros fluidos jugando con nuestras lenguas. Y estando así me penetró, de un solo empujón, llenandome completamente. Comenzó a embestirme hasta hacerme llegar al orgasmo de nuevo y entonces cambiamos de posición, yo encima cabalgandole. Rápidamente sus dedos fueron hasta la entrada de mi trasero, bien lubricados con su saliva y suavemente fue introduciendo uno, como vio que yo no oponía demasiada resistencia se atrevió con dos y así comenzó a follarme salvajemente, el culo con sus dedos y el coño con su polla hasta hacerme llegar a un orgasmo casi instantáneo.

En ese momento me dijo que me iba a follar el culito, yo sin pensarlo mucho le dije “noooooo” pero no debió de ser demasiado convincente porque acto seguido estaba a cuatro patas con él detras… En esa posición comenzó a follarme de nuevo por delante, mientras sus dedos me iban abriendo poco a poco, los sacaba, los metía, los volvía a sacar… hasta que no pude más y volví a correrme, momento que él aprovechó para metermela por detrás. Yo esperaba que me doliera, a fin de cuentas hacía casí un año que nadie me lo hacía por ahí, pero para nada, tan solo una leve molestia que poco a poco se fue convirtiendo en otro torrente de placer. En una de las embestidas si me molestó algo más, así que de manera intuitiva me tumbé en la cama para que no pudiera entrar tan profundamente, pero lo único que conseguí fue que él se tumbara sobre mi y me siguiera follando igual de profundo que antes y sin poder moverme al estar aprisionada entre sus brazos. Al rato me corrí de nuevo y él cambió de agujero, agarrandome de las caderas para que volviera a estar a cuatro patas. Empezó a embestirme cada vez más rápido hasta que se corrió él también, en este caso sobre mi culo que en esa posición debía parecer una diana… Y cuando yo pensaba que se separaría de mi y nos daríamos una ducha o algo así, empezó a jugar de nuevo con sus dedos, en este caso introduciendo su semen por mi trasero.

Dormir en tus brazos

Te echo de menos, hace mucho que no nos vemos. Quiero volver a dormir en tus brazos. Echo de menos apoyarme en tu pecho mientras me abrazas. Echo de menos sentir tus manos recorrer mi espalda. Pero sobretodo dormir a tu lado, oírte respirar, tenerte cerca. Y sé que ya no es posible, sé que nunca volveré a dormir en tus brazos, ni a apoyarme en tu pecho ni a sentir tus manos.

Esto me recuerda una canción, Bendecida 2:

“Y en tu ausencia las paredes se pintaran de tristeza y enjaularé mi corazón entre tus huesos”

Daría lo que fuera por una llamada tuya, llamame y arrepientete de lo que pasó, intentemos arreglarlo, hablemos sobre ello y sigamos adelante.

Echo tanto de menos dormir en tus brazos…

No sé que estoy haciendo mal

Echando la vista hacia atrás, en lo que ha sido este año de “soltería”, me he dado cuenta de que algo no funciona como debería. He conocido a muchas personas, sobretodo hombres, que han demostrado interés por mi en mayor o menor intensidad. De esos hombres, algunos han intentado tener conmigo una relación seria, otros simplemente querían llevarme a la cama y otros nunca he llegado a comprender que buscaban. Pero al final ninguno, por uno u otro motivo han permanecido en mi vida.

Cuando volví a ser soltera me dije que no quería volverme a complicar la vida por nadie y mucho menos por un hombre, ya bastante había tenido durante casí 5 años de relación tormentosa. Y conseguí esa meta durante algo más de 6 meses, hasta que volví a caer en la misma piedra… me enamoré, aunque hasta hace bien poco no quise reconocermelo a mi misma. Y probablemente me fui a enamorar del único que sólo quería meterme en su cama, no me enamoré del que suspiraba por mi, ni del que me mandaba mensajitos de amor, no, me enamoré del único que no mostró ningún interés en mi. Supongo que suena muy típico, las chicas siempre nos enamoramos de los chicos malos :)

El caso es que, un año después tengo la sensación de que hay algo que no estoy haciendo bien, algún motivo por el que no consigo mantener a las personas a mi lado. Esta claro que hay a una serie de personas a las que no me importa haber perdido, pero hay muchas otras que me gustaría que siguieran aquí y ya haya sido por desinterés, apatía, desidia… ya no están.

Ya no más

Me he prometido a mi misma no pensar más en ti, me obligaré a ello. A veces es inevitable que lo haga, pero lo intentaré con todas mis fuerzas. Has conseguido hacerme daño, has traspasado todas mis corazas y me has destruido. No te lo puedo perdonar. Dejarás de existir para mi.